lunes, 27 de diciembre de 2021

EN EL DIA DE LA SAGRADA FAMILIA...

 

El Papa Francisco escribió una carta para los matrimonios con ocasión del Año Familia Amoris Laetitia.

La relación con Dios nos moldea, nos acompaña y nos moviliza como personas y, en última instancia, nos ayuda a “salir de nuestra tierra”, en muchas ocasiones con cierto respeto e incluso miedo a lo desconocido, pero desde nuestra fe cristiana sabemos que no estamos solos ya que Dios está́ en nosotros, con nosotros y entre nosotros: en la familia, en el barrio, en el lugar de trabajo o estudio, en la ciudad que habitamos.

Como Abrahán, cada uno de los esposos sale de su tierra desde el momento en que, sintiendo la llamada al amor conyugal, decide entregarse al otro sin reservas. Así, ya el noviazgo implica salir de la propia tierra, porque supone transitar juntos el camino que conduce al matrimonio. Las distintas situaciones de la vida: el paso de los días, la llegada de los hijos, el trabajo, las enfermedades son circunstancias en las que el compromiso que adquirieron el uno con el otro hace que cada uno tenga que abandonar las propias inercias, certidumbres, zonas de confort y salir hacia la tierra que Dios les promete: ser dos en Cristo, dos en uno. Una única vida, un “nosotros” en la comunión del amor con Jesús, vivo y presente en cada momento de su existencia. Dios los acompaña, los ama incondicionalmente. ¡No están solos!

Queridos esposos, sepan que sus hijos —y especialmente los jóvenes— los observan con atención y buscan en ustedes el testimonio de un amor fuerte y confiable. «¡Qué importante es que los jóvenes vean con sus propios ojos el amor de Cristo vivo y presente en el amor de los matrimonios, que testimonian con su vida concreta que el amor para siempre es posible!».[1] Los hijos son un regalo, siempre, cambian la historia de cada familia. Están sedientos de amor, de reconocimiento, de estima y de confianza. La paternidad y la maternidad los llaman a ser generativos para dar a sus hijos el gozo de descubrirse hijos de Dios, hijos de un Padre que ya desde el primer instante los ha amado tiernamente y los lleva de la mano cada día. Este descubrimiento puede dar a sus hijos la fe y la capacidad de confiar en Dios.

Ciertamente, educar a los hijos no es nada fácil. Pero no olvidemos que ellos también nos educan. El primer ámbito de la educación sigue siendo la familia, en los pequeños gestos que son más elocuentes que las palabras. Educar es ante todo acompañar los procesos de crecimiento, es estar presentes de muchas maneras, de tal modo que los hijos puedan contar con sus padres en todo momento. El educador es una persona que “genera” en sentido espiritual y, sobre todo, que “se juega” poniéndose en relación. Como padre y madre es importante relacionarse con sus hijos a partir de una autoridad ganada día tras día. Ellos necesitan una seguridad que los ayude a experimentar la confianza en ustedes, en la belleza de sus vidas, en la certeza de no estar nunca solos, pase lo que pase.

Por otra parte, y como ya he señalado, la conciencia de la identidad y la misión de los laicos en la Iglesia y en la sociedad ha aumentado. Ustedes tienen la misión de transformar la sociedad con su presencia en el mundo del trabajo y hacer que se tengan en cuenta las necesidades de las familias.

También los matrimonios deben “primerear”[2] dentro de la comunidad parroquial y diocesana con sus iniciativas y su creatividad, buscando la complementariedad de los carismas y vocaciones como expresión de la comunión eclesial; en particular, los «cónyuges junto a los pastores, para caminar con otras familias, para ayudar a los más débiles, para anunciar que, también en las dificultades, Cristo se hace presente».[3]

Por tanto, los exhorto, queridos esposos, a participar en la Iglesia, especialmente en la pastoral familiar. Porque «la corresponsabilidad en la misión llama [...] a los matrimonios y a los ministros ordenados, especialmente a los obispos, a cooperar de manera fecunda en el cuidado y la custodia de las Iglesias domésticas».[4] Recuerden que la familia es la «célula básica de la sociedad» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 66). El matrimonio es realmente un proyecto de construcción de la «cultura del encuentro» (Carta enc. Fratelli tutti, 216). Es por ello que las familias tienen el desafío de tender puentes entre las generaciones para la transmisión de los valores que conforman la humanidad. Se necesita una nueva creatividad para expresar en los desafíos actuales los valores que nos constituyen como pueblo en nuestras sociedades y en la Iglesia, Pueblo de Dios.

La vocación al matrimonio es una llamada a conducir un barco incierto - pero seguro por la realidad del sacramento - en un mar a veces agitado. Cuántas veces, como los apóstoles, sienten ganas de decir o, mejor dicho, de gritar: «¡Maestro! ¿No te importa que perezcamos?» (Mc 4,38). No olvidemos que a través del sacramento del matrimonio Jesús está presente en esa barca. Él se preocupa por ustedes, permanece con ustedes en todo momento en el vaivén de la barca agitada por el mar. En otro pasaje del Evangelio, en medio de las dificultades, los discípulos ven que Jesús se acerca en medio de la tormenta y lo reciben en la barca; así también ustedes, cuando la tormenta arrecia, dejen subir a Jesús en su barca, porque cuando subió «donde estaban ellos, [...] cesó el viento» (Mc 6,51). Es importante que juntos mantengan la mirada fija en Jesús. Sólo así encontrarán la paz, superarán los conflictos y encontrarán soluciones a muchos de sus problemas. No porque estos vayan a desaparecer, sino porque podrán verlos desde otra perspectiva.

Sólo abandonándose en las manos del Señor podrán vivir lo que parece imposible. El camino es reconocer la propia fragilidad y la impotencia que experimentan ante tantas situaciones que los rodean, pero al mismo tiempo tener la certeza de que de ese modo la fuerza de Cristo se manifiesta en su debilidad (cf. 2 Co 12,9). Fue justo en medio de una tormenta que los apóstoles llegaron a conocer la realeza y divinidad de Jesús, y aprendieron a confiar en Él.

A la luz de estos pasajes bíblicos, quisiera aprovechar para reflexionar sobre algunas dificultades oportunidades que han vivido las familias en este tiempo de pandemia. Por ejemplo, aumentó el tiempo de estar juntos, y esto ha sido una oportunidad única para cultivar el diálogo en familia. Claro que esto requiere un especial ejercicio de paciencia, no es fácil estar juntos toda la jornada cuando en la misma casa se tiene que trabajar, estudiar, recrearse y descansar. Que el cansancio no les gane, que la fuerza del amor los anime para mirar más al otro —al cónyuge, a los hijos— que a la propia fatiga. Recuerden lo que les escribí en Amoris laetitia retomando el himno paulino de la caridad (cf. nn. 90-119). Pidan este don con insistencia a la Sagrada Familia, vuelvan a leer el elogio de la caridad para que sea ella la que inspire sus decisiones y acciones (cf. Rm 8,15; Ga 4,6).

De este modo, estar juntos no será una penitencia sino un refugio en medio de las tormentas. Que el hogar sea un lugar de acogida y de comprensión. Guarden en su corazón el consejo a los novios que expresé con las tres palabras: «permiso, gracias, perdón».[5] Y cuando surja algún conflicto, «nunca terminar el día en familia sin hacer las paces».[6] No se avergüencen de arrodillarse juntos ante Jesús en la Eucaristía para encontrar momentos de paz y una mirada mutua hecha de ternura y bondad. O de tomar la mano del otro, cuando esté un poco enojado, para arrancarle una sonrisa cómplice. Hacer quizás una breve oración, recitada en voz alta juntos, antes de dormirse por la noche, con Jesús presente entre ustedes.

Sin embargo, para algunos matrimonios la convivencia a la que se han visto forzados durante la cuarentena ha sido especialmente difícil. Los problemas que ya existían se agravaron, generando conflictos que muchas veces se han vuelto casi insoportables. Muchos han vivido incluso la ruptura de un matrimonio que venía sobrellevando una crisis que no se supo o no se pudo superar. A estas personas también quiero expresarles mi cercanía y mi afecto.

La ruptura de una relación conyugal genera mucho sufrimiento debido a la decepción de tantas ilusiones; la falta de entendimiento provoca discusiones y heridas no fáciles de reparar. Tampoco a los hijos es posible ahorrarles el sufrimiento de ver que sus padres ya no están juntos. Aun así, no dejen de buscar ayuda para que los conflictos puedan superarse de alguna manera y no causen aún más dolor entre ustedes y a sus hijos. El Señor Jesús, en su misericordia infinita, les inspirará el modo de seguir adelante en medio de tantas dificultades y aflicciones. No dejen de invocarlo y de buscar en Él un refugio, una luz para el camino, y en la comunidad eclesial una «casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 47).

Recuerden que el perdón sana toda herida. Perdonarse mutuamente es el resultado de una decisión interior que madura en la oración, en la relación con Dios, como don que brota de la gracia con la que Cristo llena a la pareja cuando lo dejan actuar, cuando se dirigen a Él. Cristo “habita” en su matrimonio y espera que le abran sus corazones para sostenerlos con el poder de su amor, como a los discípulos en la barca. Nuestro amor humano es débil, necesita de la fuerza del amor fiel de Jesús. Con Él pueden de veras construir la «casa sobre roca» (Mt 7,24).

A este propósito, permítanme que dirija una palabra a los jóvenes que se preparan al matrimonio. Si antes de la pandemia para los novios era difícil proyectar un futuro cuando era arduo encontrar un trabajo estable, ahora aumenta aún más la situación de incerteza laboral. Por ello invito a los novios a no desanimarse, a tener la “valentía creativa” que tuvo san José, cuya memoria he querido honrar en este Año dedicado a él. Así también ustedes, cuando se trate de afrontar el camino del matrimonio, aun teniendo pocos medios, confíen siempre en la Providencia, ya que «a veces las dificultades son precisamente las que sacan a relucir recursos en cada uno de nosotros que ni siquiera pensábamos tener» (Carta ap. Patris corde, 5). No duden en apoyarse en sus propias familias y en sus amistades, en la comunidad eclesial, en la parroquia, para vivir la vida conyugal y familiar aprendiendo de aquellos que ya han transitado el camino que ustedes están comenzando.

Antes de despedirme, quiero enviar un saludo especial a los abuelos y las abuelas que durante el tiempo de aislamiento se vieron privados de ver y estar con sus nietos, a las personas mayores que sufrieron de manera aún más radical la soledad. La familia no puede prescindir de los abuelos, ellos son la memoria viviente de la humanidad, «esta memoria puede ayudar a construir un mundo más humano, más acogedor».[7]

Que San José inspire en todas las familias la valentía creativa, tan necesaria en este cambio de época que estamos viviendo, y Nuestra Señora acompañe en sus matrimonios la gestación de la “cultura del encuentro”, tan urgente para superar las adversidades y oposiciones que oscurecen nuestro tiempo. Los numerosos desafíos no pueden robar el gozo de quienes saben que están caminando con el Señor. Vivan intensamente su vocación. No dejen que un semblante triste transforme sus rostros. Su cónyuge necesita de su sonrisa. Sus hijos necesitan de sus miradas que los alienten. Los pastores y las otras familias necesitan de su presencia y alegría: ¡la alegría que viene del Señor!

Me despido con cariño animándolos a seguir viviendo la misión que Jesús nos ha encomendado, perseverando en la oración y «en la fracción del pan» (Hch 2,42).

Y por favor, no se olviden de rezar por mí, yo lo hago todos los días por ustedes. Fraternalmente, FRANCISCO

Roma, San Juan de Letrán, 26 de diciembre de 2021, Fiesta de la Sagrada Familia.

(Extraido de la Publicacion de aciprensa) 

 


martes, 16 de noviembre de 2021

Evangelio de San Lucas 19, 1-10

 



Este es el sicomoro, ubicado en el camino de ingreso de Jericó.
 

En este evangelio San Lucas nos relata la llegada de Jesús a la ciudad de Jericó, donde una gran multitud, lo espera a su llegada.
Allí Jesús pone su amorosa mirada en este pequeño hombre, llamado Zaqueo, que para poder ver al Maestro, sube al árbol a pesar de las miradas pre-juiciosas y burlonas de los demás. Por que Zaqueo, el jefe de los Publicanos, con todo el dinero y poder que tenia, estaba en la búsqueda de algo mejor...de la verdadera vida
Y es ahí, cuando Jesús le dice: "Zaqueo baja pronto, por que hoy tengo que alojarme en tu casa"
Y el rápidamente bajo y lo recibió con toda alegría en su casa...
Y que dice Zaqueo a Jesús; para repara todo el daño hecho, daré la mitad de mis bienes a los demás y se he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces mas...
Ante el amor de Jesús, Zaqueo no solo se arrepiente del pecado, sino que busca la manera de repararlo.
Y como termina el relato de San Lucas...
Jesús dice: " Hoy a llegado la salvación a esta casa"
Por que el hijo del hombre a venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido...

ESTABA MUERTO Y FUE VIVIFICADO...(San Francisco de Sales)

Iglesia del Buen Pastor, en Jericó, otro lugar de presencia Franciscana en tierra Santa...

La ciudad de Jericó, es territorio Palestino, por lo tanto la población, en su mayoría es Musulmana, y esta Iglesia del Buen Pastor, esta ubicada dentro de un colegio Franciscano, donde también concurren, hijos de Musulmanes, siendo esta, una escuela de respeto y convivencia para los jóvenes...


miércoles, 10 de noviembre de 2021

Jesús cura a los 10 Leprosos , Lc 17

 


Evangelio según San Lucas 17,11-19.

Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pasaba a través de Samaría y Galilea.
Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia
y empezaron a gritarle: "¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!".
Al verlos, Jesús les dijo: "Vayan a presentarse a los sacerdotes". Y en el camino quedaron purificados.
Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta
y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano.
Jesús le dijo entonces: "¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?
¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?".
Y agregó: "Levántate y vete, tu fe te ha salvado".


El Evangelio de Lucas, no hace ver a Jesús en su camino a Jerusalén, curando a los leprosos y nos dice que solo uno vuelve a agradecer…

Y eso nos hace pensar en dos grados de curación

Una superficial “la del Cuerpo” (la salud)

Y la otra, la más importante, es las del “Corazón” (La Salvación)

Agrega Jesús: “Tu Fe te ha Salvado”

La Fe, restablece la relación con Dios, con nosotros mismos y con los demás, y es esa Fe, la que nos hace agradecidos

Porque quien agradece, reconoce el Don que recibe de Dios…


Nuestra Oración:

Pidamos a nuestra Madre, que nos ayude a mantenernos con los ojos puestos en su hijo amado, acrecentando siempre nuestra fe y el amor a Dios, para ser siempre agradecidos y permeables a las necesidades de los demás..

martes, 5 de octubre de 2021

5 DE OCTUBRE - SANTA FAUSTINA KOWALSKA

 




Santa Faustina nació en Lodz, Polonia, en 1905. Desde pequeña mostró una sensibilidad especial para la vida espiritual, que sus padres -piadosos y disciplinados- ayudaron a forjar. El día que recibió la Primera Comunión, Faustina estaba tan emocionada por el don recibido que expresó su gratitud besando las manos de sus progenitores, agradeciéndoles que la educaron en el amor a Cristo y pidiéndoles perdón por haberles ofendido.

Faustina era la tercera de ocho hermanos, así que aprendió rápido a ayudar en los quehaceres familiares. En casa, o estaba ayudando a su madre en la cocina o cuidaba de sus hermanos; en el establo, se ocupaba de ordeñar a las vacas. Asistió a la escuela, pero sólo pudo completar tres años de estudio porque la familia no tenía dinero suficiente y había que trabajar.

A los 15 años empezó a tener inquietudes por la vida religiosa. Sin embargo, sabía que no sería aceptada en un convento sin tener algo de dinero. Por eso, empezó a trabajar como empleada doméstica para ayudarse económicamente y, al mismo tiempo, seguir apoyando a su familia. Cuando le contó a sus padres que quería ser religiosa, ellos se opusieron. Eso la desanimó por un tiempo, hasta que un día, mientras rezaba, sintió que Jesús le pedía dejarlo todo e ir a Varsovia e ingresar en algún convento de la ciudad.

Finalmente, fue recibida en la Casa Madre de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Faustina estaba experimentando una gran alegría, pero que poco a poco se desvanecía. Solo unas pocas semanas después de haber sido aceptada, enfrentó la tentación de dejar el convento. De esos días data una de sus primeras visiones. Vio que Jesús se le aparecía con el rostro destrozado y cubierto de llagas. Ella le preguntó: "Jesús, ¿quién te ha herido tanto?". Y el Señor le contestó: "Este es el dolor que me causarías si te vas de este convento. Es aquí donde te he llamado y no a otro; y tengo preparadas para ti muchas gracias".

Faustina entendió entonces lo que Dios quería de ella. Se mantuvo firme y no dejó el convento, y más bien empezó a enamorarse de la vida que allí encontraba. Así, pasaron el noviciado, la recepción del hábito y los primeros votos. Más adelante vendría la consagración a perpetuidad. Fueron años vividos con sencillez, con gran vocación de servicio. Faustina pasó por varios cargos y realizó distintos oficios: cocinera, jardinera y portera.

A esta sencilla mujer -recogida y piadosa, alegre y caritativa- Dios la había escogido para revelarse de una manera muy particular: Jesús se le apareció en diversas ocasiones con la intención de mostrarle su amor misericordioso por la humanidad. De aquellas visiones místicas proviene la imagen de la Divina Misericordia que conocemos, en la que se ve a Jesús vestido de blanco, mirándonos fijamente, mostrando el corazón, desde el cual emanan rayos de luz blancos y rojos. Dicha imagen no es sino la representación pictórica del Señor, tal y como Santa Faustina lo vio, a la que posteriormente se añadió la expresión: “Jesús, en vos confío”, por pedido expreso del Señor.

Faustina recibió muchas otras gracias extraordinarias -los estigmas ocultos, el don de profecía y numerosas revelaciones particulares, como la Coronilla de la Divina Misericordia-, y siempre lo hizo con la consciencia de que aquellos favores eran inmerecidos: “Ni las gracias ni las revelaciones, ni los éxtasis, ni ningún otro don concedido al alma la hacen perfecta, sino la comunión interior del alma con Dios... Mi santidad y perfección consisten en una estrecha unión de mi voluntad con la voluntad de Dios”.

El 5 de octubre de 1938, después de un período de sufrimientos soportados con virtud, la santa fue llamada a la Casa del Padre.

En el año 2000, Faustina fue canonizada por su compatriota, San Juan Pablo II, quien estableció que el segundo domingo de Pascua sea el “Domingo de la Misericordia Divina”; y su fiesta se celebre cada 5 de octubre, recordando el día de su tránsito final.


Texto extraído de:Redacción ACI Prensa





lunes, 27 de septiembre de 2021

HACER LA VOLUNTAD DE DIOS

 

EL AMOR Y LA MISERICORDIA SON LA CLAVE

Tenemos muchas veces la sensación, que el mal es más fuerte que el bien y que el odio es más poderoso que el amor, que la injusticia y la impunidad son siempre moneda corriente.

Pero tengamos presente, que la Misericordia es la llave que abre todas las puertas.

 ¿No vemos que el amor de Dios está siempre presente? Tanto en el que sufre, en el que comete errores, en el que sin querer lastima al hermano o cuando buscamos nuestra propia conveniencia.

Es claramente notorio, por más que no lo merezcamos, que el Señor nos regala su perdón y nos da los dones para hacerlos fructificar.

 Que nos enseña poco a poco, por donde debemos caminar.

Que debemos dejar de lado el odio y el rencor, para vivir con amor el presente.

Debemos aprender a tener una mente abierta que nos permita ponernos en los zapatos del otro, aunque miremos la vida desde perspectivas totalmente opuestas.

Tratar de entender las actitudes de los demás, nos va acercando a aquellos que naturalmente rechazamos y nos permite empezar a conocer en el otro, su manera de pesar, de sentir y seguramente derribar prejuicios.

La vida es un largo aprendizaje, donde solo tenemos la oportunidad de vivir el hoy.

Gastemos nuestros días, viviendo en el sendero que el amor de Dios diseñó para cada uno de nosotros…

 

“NIL DIFFICILE VOLENTI ET EMANTI BUS DEI”

“NADA ES DIFICIL PARA EL QUE QUIERE Y AMA LA VOLUNTAD DE DIOS”

miércoles, 2 de junio de 2021

Jesús reza por nosotros


 Nos dice el Papa Francisco, en la Audiencia General de los miércoles...

02 de junio de 2021 


“Aunque nuestras oraciones fueran sólo balbuceos, si estuvieran comprometidas por una fe vacilante, nunca debemos dejar de confiar en Él: yo no sé cómo rezar, pero Él reza por mí.”


El santo Padre, en sus catequesis de los miércoles, nos sigue hablando de la oración:

Haciendo referencia al pasaje Evangélico de San Lucas 22, 28-29.31-32

 Nos dice:

Jesús reza al Padre antes de la elección de los 12. Reza por ellos y por su conversion. Sabiendo de su debilidad, siempre ora por ellos. Ruega para que permanezcan a su lado, en los momentos de las pruebas.

Y nos presenta a la oración, como única fuente de luz y de fuerza...

En los momentos de mayor oscuridad en nuestras vidas, debemos hacer un esfuerzo y recordar siempre, que "Jesús reza por nosotros".

Porque es su oración, la que hace que nuestras oraciones lleguen al Padre.

Y recordemos siempre: 

" El señor no cesa de rezar por nosotros y con nosotros"

jueves, 27 de mayo de 2021

La carta de la Virgen Maria...

Imagen del puerto de Mesina


Gloria A Jesús Y A María

La siguiente es una carta escrita por la Santísima Virgen María, para saludar a los habitantes de la Ciudad de Mesina. Allí es donde el Apóstol San Pablo predicaba el Evangelio. Esta carta fue conservada en el relicario del altar mayor, y dice así:

“Yo, María Virgen, Sierva de Dios, Nuestro Señor, y humildísima Madre de Jesucristo, Hijo de Dios Todopoderoso y Eterno, saludo a todos los que habitan en Mesina. A todos les deseo salud y bendición en Nuestro Señor. Ya habéis aprendido algo de los embajadores que se os han enviado, y habéis recibido el Evangelio, reconociendo que el Hijo de Dios se hizo Hombre, y que sufrió Su Pasión y muerte por la salvación del mundo. También habéis aprendido que El es el Cristo y el verdadero Mesías. Haced esfuerzos de perseverar, os suplico. Y mientras tanto, os prometo a vosotros y a toda vuestra posteridad, Mi asistencia en la presencia de Mi Hijo.”

“María, Virgen, humildísima Sierva de Dios”


Catedral de Messina (Duomo di Messina) es el templo principal de la ciudad. 

El primer edificio de la iglesia fue erigido en 530 dC.
Cuando Sicilia estaba en posesión de los árabes, durante dos siglos el templo se convirtió en una mezquita.
En 1061, los normandos conquistaron  Messina, y el conde Roger I (Ruggero I di Sicilia) devolvió el templo a los cristianos. Como resultado, sufrió una reconstrucción significativa, y su consagración tuvo lugar en 1197.
El tesoro de la Catedral, lo componen varias piezas de gran valor.
La exposición más importante del museo es una imagen sagrada realizada en estilo bizantino, el "Manto de Oro" (la Manta d'oro). Es anualmente, el 3 de junio, el día de la ciudad, impuesto en la carta de la Virgen, que se encuentra en el altar principal de la catedral. Realizado por Mantoux, el escultor y joyero florentino Innocenzo Mangani. Trabajó en la imagen durante siete años y terminó en 1668. Para crearla, se impuso un impuesto a los graduados universitarios, lo que permitió recolectar 3 mil coronas. Manta está hecha de cobre, oro, perlas y otras piedras preciosas que los ciudadanos reconocidos le han dado a la Virgen durante siglos.
En el Museo Regional...
El vestíbulo está decorado con nueve paneles de cobre dorado (siglo XIX). Cuentan la leyenda del viaje de los ciudadanos locales a Palestina para ver a la Virgen, que les entregó una carta para los cristianos de Messina...

sábado, 22 de mayo de 2021

MATRIMONIOS HACIA LA SANTIDAD

PENTECOSTES, Oportunidad de consagración



En el matrimonio, se debe estar abiertos a la relación con Dios, como la  relación profunda con el otro, de una forma específica y novedosa, como el amor que tiene Cristo a su Iglesia. 
La espiritualidad conyugal no es un estado de perfección o un ideal religioso.
Es un camino concreto: camino-vocación de relación y de amor.
Si entendemos que la vocación matrimonial es una íntima comunidad de vida y de amor entre el hombre y la mujer unidos sacramentalmente, tendremos que convenir que la espiritualidad más característica de los esposos cristianos la van a ir construyendo en la propia vida de pareja, como un verdadero camino de realización personal y de santidad esponsal.
 El amor conyugal, es fundamentalmente igual en todas las parejas, pero será marcado por la singularidad de su espiritualidad. 
La calidad, las formas como expresan ese amor conyugal, va a constituir el fundamento de su espiritualidad, tanto en su expresión hacia Dios, como en su expresión hacia adentro de la pareja, su familia y la Iglesia.
Cada uno de los esposos, desde su fe personal, asume el esfuerzo, la inteligencia y la voluntad para «dar vida a una nueva realidad» que ha nacido desde que se han dicho sí el uno al otro. 
Todo lo que da vida y fuerza a su amor y a su sueño, es la espiritualidad conyugal.
Creo que los principales caminos hacia una espiritualidad nueva son: 
La oración, la renovación y re-creación constante del amor y la unidad, que cada pareja tiene al embarcarse en el barco del matrimonio, que lleva como timón de la nave, algo muy importante, que es la comunicación, siempre bajo la guía del Espíritu Santo...

Pentecostés es la fiesta del Espíritu Santo, y el Espíritu es el Amor del Padre y del Hijo. El Matrimonio es el sacramento que consagra el Amor entre el varón y la mujer para que sea signo del Amor de la Trinidad. Por eso esta fiesta es una oportunidad para que todos los matrimonios se renueven en la entrega recíproca, recordando y volviendo a elegir la santidad, y sanando las heridas que pueden afectar el vínculo conyugal. 

(Algunos fragmentos fueron extraídos de "puntadasfamiliaresblogspot.com")

viernes, 14 de mayo de 2021

En honor al Espíritu Santo

Hoy comienza la novena del Espíritu Santo...



Espíritu Santo: Corona En Su Honor

En el nombre del Padre, etc.

Acto de Contrición. Por ser Vos tan bueno me arrepiento, Dios mío, de haber pecado contra Vos, y prometo con vuestra gracia no ofenderte más.

HIMNO

Ven, Espíritu Creador, / visita las almas de tus siervos, / y llena de celestiales gracias / los corazones  creados.

Sos llamado paráclito o Consolador, / Don del Altísimo Dios, / fuente viva, fuego, caridad, / y unción espiritual.

Vos, que das los siete dones, / sos el dedo o la fortaleza del Padre; / sos el Prometido del Padre mismo, / y nos inspiras las palabras que debemos decir.

Enciende con tu luz nuestros sentidos, / infunde amor en nuestros corazones, / y fortalece con tu  perpetuo auxilio, / nuestra debilidad..

Aleja de nosotros al enemigo de nuestras almas, /y danos pronto la paz del corazón, /  puestos bajo vuestra dirección, / evitaremos todo lo nocivo.

Por Vos conozcamos al Padre, / y también al Hijo, y por Vos, que procedes de /ambos, creamos en todo tiempo.

V. Envía  tu Espíritu y las cosas serán creadas.

R. Y renovarás  la faz de la tierra.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, el gustar de todo lo bueno y gozar para siempre de tus consuelos.  Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Primer Misterio

Jesús fue concebido de la Virgen María por virtud del Espíritu Santo

MEDITACIÓN. “El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por cuya causa, el fruto santo que de ti nacerá, será llamado Hijo de Dios.” (Luc. 1, 35.)

EFECTOS. Pedir insistentemente el socorro del divino Espíritu y la intercesión de María, para imitar las virtudes de Jesucristo que es el modelo de las mismas, para conformarnos a imagen del Hijo de Dios.

Padrenuestro, Avemaría y siete glorias...

Segundo Misterio

El Espíritu del Señor se posó sobre Jesús

MEDITACIÓN. “Bautizado, pues, Jesús, al instante que salió del agua, se rasgaron los cielos, y se vio bajar el Espíritu Santo a manera de paloma, y posar sobre El.” (Mat. 3, 16.)

EFECTOS. Que por la gracia santificante, derramada en los corazones por el Espíritu Santo en el bautismo. Guardemos las promesas y ejercitemos las virtudes, en continuos actos de fe, esperanza y caridad. Vivamos siempre como conviene a los hijos de Dios y a los miembros de la verdadera Iglesia, a fin de recibir después de esta vida, la herencia del cielo.

Padrenuestro, Avemaría y siete Glorias...

Tercer Misterio

Jesús fue conducido por el Espíritu Santo al desierto

MEDITACIÓN. “Jesús, pues, lleno del Espíritu Santo, partió del Jordán, y fue conducido por el Espíritu al desierto; y allí estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo.” (Luc. 4, 1-2.)

EFECTOS. Estemos siempre agradecidos por los siete dones del Espíritu Santo, que hemos recibido en la confirmación: por el Espíritu de sabiduría y de inteligencia, de consejo y de fortaleza, de ciencia y de piedad y de temor de Dios. Obedecemos fielmente al Guía divino, a fin de obrar valientemente ante  todos los peligros de esta vida y en todas las tentaciones, como conviene a un perfecto cristiano y a un esforzado atleta de Jesucristo.

Padrenuestro, Avemaría y siete Glorias...

Cuarto Misterio

EL Espíritu Santo en la Iglesia.

MEDITACIÓN. “De repente sobrevino del cielo un ruido, como de viento impetuoso y llenó toda la casa donde estaban; y fueron llenos todos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar las maravillas de Dios.” (Hech. II, 2, 4, 11.)

EFECTOS. Demos gracias a Dios porque nos ha hecho hijos de su Iglesia, a la cual el Espíritu Santo enviado al mundo el día de Pentecostés, vivifica y gobierna siempre. Escucha y sigue al Soberano Pontífice que por el Espíritu Santo enseña infaliblemente, y a la Iglesia, que es la columna y el sostén de la verdad. Guarda siempre sus dogmas, impulsa su causa y defiende sus derechos.

Padrenuestro, Avemaría y siete Glorias...

Quinto Misterio

EL Espíritu Santo en el alma del justo.

MEDITACIÓN. “No saben que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, que habita en nosotros?” (1 Cor. 6, 19.) “No extingan al Espíritu.” (Tes. 5, 19.) “Y no entristezcan el Espíritu Santo de Dios, con el cual fuimos sellados para el día de la redención.” (Efes. 4, 30.)

EFECTOS. Acudan siempre al Espíritu Santo, que está en su interior; vigilen cuidadosamente la pureza de su alma y de su cuerpo. Obedezcan fielmente a las divinas inspiraciones, para obrar los frutos del Espíritu: caridad, gozo espiritual, paz, paciencia, bondad, benignidad, longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia y castidad.

Padrenuestro, Avemaría y siete Glorias...

Terminar la corona rezando un Credo.

Quo vadis Dómine?

Estamos terminando el tiempo de la Pascua...

Y el evangelio de hoy 14 de mayo, nos dice: No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.

 Este domingo es la Ascensión de Señor y el próximo Pentecostés. Es así, que en estos tiempos, ha venido recurrentemente a mi memoria, algunos momentos de mi niñez/juventud...

Cuándo era chico, en Semana Santa, no se salía disparando de fin de semana largo. Se aprovechaba para estar en familia, hacer cosas en la casa, o compartir con amigos... Era época de maratonear viendo las películas en technicolor, con las grandes estrellas de Hollywood. Para los mas jóvenes , les aclaro, que no existía Nexflix, ni Amazon, ni siquiera los vídeos club. Apenas había  cuatro o cinco canales de aire, y en blanco y negro, ósea, el "technicolor", era solo en el cine! Sin embargo, nos pasábamos las tardes viendo estas películas , que narraban historias de la época de los primeros años de la Iglesia, donde entre gladiadores y mártires, nos traían al Imperio Romano de los primeros siglos, a nuestros días.
Una de esas películas era Quo vadis Dómine? "A donde vas Señor". Que para no extenderme mucho, les cuento que antes de la captura de los cristianos de Roma, para martirizarlos en el circo, Pedro parte de la ciudad y se encuentra en el camino a Cristo, cargando su cruz en dirección a Roma. En ese momento, Pedro le dice, a donde vas Señor y El le contesta, como tu te vas y abandonas a mis ovejas, voy de nuevo a ser crucificado en Roma. Es allí donde Pedro, se da cuenta que su lugar esta con los cristianos que van al martirio.
Esto viene a relato, por que muchas veces nos perdemos del camino a seguir, y nos hace falta que el Señor nos recuerde cual es nuestra misión, como se lo recuerda a Pedro en el final de la película... Allí debes estar!
Anoche en mi trabajo con la gente de la calle, se juntaron algunas tareas y alguna de ellas involucraban a menores de edad, por lo tanto debía coordinar con mis compañeros de Niñez y adolescencia. En medio de nuestras ocupaciones, cuando nos alistábamos para salir, llaman a la puerta dos muchachos, que los sacaron los operadores del parador, por crear disturbios y agredirse. Por supuesto, llegaron alcoholizados poniéndose un poco pesados, que le demos las frazadas y los colchones y que les debíamos guardar, los baldes y secadores, con los que lavan autos y limpian vidrios. Discutimos un poco, les dimos sus cosas y nos fuimos a hacer la tarea. Levantamos a Carlitos que estaba alcoholizado, golpeado y orinado, en el umbral de una casa vieja y lo dejamos en el parador, para que se bañe, coma y pueda dormir en una cama. De allí, nos fuimos a asistir a una mujer con cinco chicos, que estaba en situación de calle. Cuando finalmente llegamos al lugar, con nuestra compañera de Niñez, no había nadie. Recorrimos la zona y preguntamos a la patrulla, que estaba haciendo el rondín, y nos contestó que ellos no vieron a nadie! Entonces es de suponer, que algún vecino vio en facebook alguna nota vieja, y la dio por actual, dando el aviso a la guardia. Cosa que suele suceder en estas épocas.
Pero son esas cosas, las que nos desvían de la real asistencia, provocando perdida de tiempo, y poca efectividad.
Ya pasada la hora, volvimos a la oficina a dejar el vehículo, y fui a llevar a mi compañero a la casa, por que a esa hora no andan los colectivos, para luego dirigirme a casa, con el sabor amargo de no haber aprovechado al máximo las posibilidades de asistencia en calle.
Ya en casa, cene algo, puse el tele y me acosté. Dormí sólo tres horas y me desperté. Estaba soñando con todo lo sucedido, en una forma algo confusa, pero lo que si estaba claro para mí, era la figura del Señor, cargando su cruz, y la clara pregunta...Quo vadis Dómine?... El iba, donde yo no llegué!!!


domingo, 9 de mayo de 2021

EL AMOR

 San Pablo les escribe a los hermanos de Corinto para que entiendan, que es el verdadero amor...



1.Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.

2.Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
 3.Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. 4.El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, 5.no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,6.no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 
7.El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
8.El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; 9.porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. 
10.Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. 
11.Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, 12.pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.
 13.En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.

I Corintios 1,13

domingo, 25 de abril de 2021

EL BUEN PASTOR

 

YO SOY EL BUEN PASTOR, DICE JESUS...

(Salmo 22)

El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.

El me hace descansar en verdes praderas.
Me conduce a las aguas de quietud
y repara mis fuerzas.
Me guía por sendero justo.
Por el Honor de Su Nombre.

El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.
En verdes praderas, Él me hace recostar.
Aunque camine por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal, por que Tú vas conmigo,
tu Vara y Tu bastón, me infunden confianza.

El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.
En verdes praderas, Él me hace recostar.
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume y mi copa rebosa.

El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.
En verdes praderas, Él me hace recostar.
Tu Bondad y Misericordia, me acompañan,
a lo largo de mi vida,
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo...


Puede no decirnos mucho a nosotros, o a alguno de nosotros, la imagen del pastor que nos presenta la Palabra de Dios de hoy; puede que nos quede un poco lejana por el contexto en el que vivimos o porque jamás hayamos visto un pastor como los de antes. Sin embargo, podemos hacer el esfuerzo de imaginar lo que significa la figura y presencia de un pastor en un rebaño.

Por eso, este domingo se le llama en toda la Iglesia «el del buen Pastor» o también podríamos decir «del verdadero Pastor», porque así también puede traducirse esa palabra. Por eso es un día en el que especialmente se reza por los que Jesús llama a seguirlo de una manera especial para ser pastores de su rebaño. Por eso tenemos que pedirle al verdadero Pastor que siga llamando a hombres a representar con sus vidas, el único pastoreo que le corresponde a él.

Buenos pastores pueden haber muchos, pero VERDADERO solo Jesús. Solo él nos conduce hacia los pastos tranquilos en donde nos alimentamos sana y abundantemente. Solo él sigue dando la vida por nosotros y nos sigue llamando por nuestro nombre para que no nos olvidemos de su voz. ¿Conocemos a nuestro Pastor? ¿Reconocemos su voz, que no se cansa de llamarnos con sus silbos amorosos? Él conoce a sus ovejas, te conoce a vos y mí, nos conoce a todos, nos mira, nos vigila, pero no para que nos asustemos; todo lo contrario, para que confiemos y no pensemos en los peligros de esta vida que a veces nos paralizan. Él siempre va a estar para cuidarnos, para darnos lo que necesitamos. El Pastor está siempre, aunque a veces no se lo vea, aunque no lo vean, pero escucha, aunque no lo escuchen, ama, aunque no lo amen. Todo eso y mucho más es nuestro buen Jesús.

Extraído de la homilía del P. Rodrigo Aguilar (Algo del evangelio)


miércoles, 21 de abril de 2021

MIERCOLES DE LA TERCERA SEMANA DEL TIEMPO PASCUAL

 

SAN JOSE PATRONO DE LA IGLESIA

PATRONATO DE SAN JOSE
Antes de ser instituida la fiesta de San José Obrero, se celebraba el Patrocinio de San José …
Este año el Papa Francisco declaró, en la Carta Apostólica "PATRIS CORDE"(con corazón de padre), el año de San José, en honor al Santo Patrono de la Iglesia, declarado así hace 150 años, por el Papa Pío IX, el 8 de Diciembre del año 1870...
Por eso toda la iglesia, reza a San José como Patrono en su año, por el cese de la pandemia, por todos los afectados por el Covid19 y sus familiares, y por la Santa Iglesia de Dios...
Amen.




martes, 20 de abril de 2021

AÑO DE LA FAMILIA


 

Amoris laetitia.

O "la alegría del amor" que en la familia, adquiere un sentido propio y profundo, principalmente en la familia cristiana:

  • La familia es comunidad de amor por naturaleza y con independencia de su localización geográfica y de la religión que profese. En esa comunidad de amor se aprende a servir y a vivir los valores sobre los que se edifica la sociedad.
  • La familia cristiana es, además, iglesia doméstica, fermento de vida nueva y célula vital para transformar el mundo. 

La catequesis en la exhortación Amoris laetitia

El papa Francisco llamaba la atención en esa exhortación apostólica sobre la situación actual de la familia y los desafíos a los que se enfrenta. Entre las medidas pastorales que sugiere destacan algunas ideas cuya naturaleza es profundamente catequética:

  1. Anunciar el Evangelio de la familia hoy.
  2. Guiar a los prometidos en el camino de preparación al matrimonio.
  3. Acompañar en los primeros años de la vida matrimonial.
  4. Fortalecer la educación de los hijos. 

El término “acompañar”, que define lo que se hace en la catequesis, se repite 62 veces, que son muchas más si se a la búsqueda se añaden palabras como “catequesis”, “apoyo” o “formación”. Algunas frases escogidas:

  • “ las comunidades cristianas están llamadas a ofrecer su apoyo a la misión educativa de las familias, de manera particular a través de la catequesis de iniciación” (n. 279).
  • “ han de ser valorados los cónyuges, madres y padres, como sujetos activos de la catequesis 
  •  Es de gran ayuda la catequesis familiar, como método eficaz para formar a los jóvenes padres de familia y hacer que tomen conciencia de su misión de evangelizadores de su propia familia” (n. 287).
  • “los momentos de oración en familia y las expresiones de la piedad popular pueden tener mayor fuerza evangelizadora que todas las catequesis y que todos los discursos” (n. 288).

 A nadie se le escapa el hecho de que la catequesis, en la mayor parte del mundo católico, está delegada en la parroquia y en los colegios (no en todos). 

Ahora se nos viene a decir que eso no está bien, que el papel de la parroquia y del colegio es el de “ayudar a los padres para que sean ellos quienes cumplan su misión.

Se podría decir que la parroquia y el colegio hacen mal cuando aceptan -sin más ni más- que las familias deleguen en ellos la formación en la fe de sus hijos. Se convierten en cómplices de su dejadez

Es hora de que los padres y las madres vuelvan de su exilio — porque se han autoexiliado de la educación de los hijos — y vuelvan a asumir plenamente su  función educativa“.

Papa Francisco, Audiencia general, 20.V.2015

Propuesta de acción

Este artículo es el primero de una serie de publicaciones en las que propondremos medidas concretas: sugerencias de enfoque, método y recursos que, siguiendo las directrices del Directorio para la Catequesis. 

La realización práctica de las orientaciones magisteriales puede ser objeto de multitud de soluciones. Sin embargo, cuesta mucho proponer alternativas cuando los agentes de la catequesis están mediatizados por experiencias y modos de hacer cuyas raíces llevan decenios de desarrollo. Las inercias que los atenazan son enormes y, en la mayor parte de los casos, ni siquiera son conscientes de este hecho.

Por ahora, y para marcar la línea en la que profundizaremos, baste decir que consideramos necesario:

  • Poner el empeño de la catequesis en la formación de los adultos. Son los padres quienes deberían recibir la catequesis en primer lugar. Si no fuera así, ¿qué van a transmitir? ¿cómo van a enseñar? ¿qué papel pueden jugar para ser protagonistas de una película cuyo guion desconocen o no les interesa?
  • Convencerse de que no hay otro camino que mentalizar a los catequistas, a los sacerdotes, a las parroquias y colegios, para que cambien sus coordenadas mentales y las estructuras pastorales que sean precisas.

Desde catequesisfamiliar.net llevamos tiempo trabajando en esta dirección. Ojalá que nuestra colaboración con Misioneros Digitales Católicos sirva para ayudar a muchos a llevar a cabo una evangelización efectiva de la familia cristiana.

Catequesis Familiar
Catequesis Familiar | abril 20, 2021 a las 9:00 am | Etiquetas: CatequesisFamilia cristiana |