EL AMOR Y LA MISERICORDIA
SON LA CLAVE
Tenemos muchas
veces la sensación, que el mal es más fuerte que el bien y que el odio es más
poderoso que el amor, que la injusticia y la impunidad son siempre moneda
corriente.
Pero tengamos
presente, que la Misericordia es la llave que abre todas las puertas.
¿No vemos que el amor de Dios está siempre presente?
Tanto en el que sufre, en el que comete errores, en el que sin querer lastima
al hermano o cuando buscamos nuestra propia conveniencia.
Es
claramente notorio, por más que no lo merezcamos, que el Señor nos regala su perdón
y nos da los dones para hacerlos fructificar.
Que nos enseña poco a poco, por donde debemos
caminar.
Que
debemos dejar de lado el odio y el rencor, para vivir con amor el presente.
Debemos aprender
a tener una mente abierta que nos permita ponernos en los zapatos del otro,
aunque miremos la vida desde perspectivas totalmente opuestas.
Tratar de
entender las actitudes de los demás, nos va acercando a aquellos que
naturalmente rechazamos y nos permite empezar a conocer en el otro, su manera
de pesar, de sentir y seguramente derribar prejuicios.
La vida es
un largo aprendizaje, donde solo tenemos la oportunidad de vivir el hoy.
Gastemos
nuestros días, viviendo en el sendero que el amor de Dios diseñó para cada uno
de nosotros…
“NIL DIFFICILE VOLENTI ET EMANTI BUS DEI”
“NADA ES DIFICIL PARA EL QUE QUIERE Y AMA LA VOLUNTAD DE DIOS”
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