sábado, 12 de diciembre de 2020

Tercer Domingo de Adviento.- Jn 1,6-8.19-28

Domingo 13 de Diciembre 2020. ¿Que me dicen las lecturas del 3° Domingo del Adviento?
Ya estamos en el tercer domingo del Adviento y debemos prender la vela rosa de la corona. Y con el comienzo de esta tercer semana, la de la alegría, nos acercamos mas al momento del nacimiento del Niño Dios.
Y cual es el espíritu de esta semana? Contagiar esa alegría, convirtiéndonos en verdaderos testigos de esa luz, que llega en esta Navidad, para dar vida en abundancia...
Así como Isaías manifiesta estar ungido por Dios, para llevar la buena nueva, nosotros también debemos anunciar, ese amor de Dios a todos los demás. Que nadie se quede sin saber, que Dios en Cristo nos ama...Que viene a este mundo, como algo tan frágil, como un bebe recién nacido, para hacerse hombre, cargar con nuestras culpas y darnos así, con su muerte y resurrección, vida eterna...
San Pablo nos dice: "Esten siempres alegres""Den gracias a Dios en todo momento""No extingan la acción del Espíritu". Porque el que nos llama, es siempre fiel...Actuemos nosotros también, fielmente con el Señor!
Y el evangelio de San Juan, pone en boca del Bautista: "Yo soy una vos que grita en el desierto...Allanen el camino del Señor, como dijo el Profeta Isaías"Y "El que viene después de mi, que ustedes no conocen, yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia". San Juan Bautista, tenia bien clara si misión...Que él no era la luz, sino testigo de la Luz
Finalmente, podemos decir que el Adviento, es un tiempo para dejarnos llenar de la Luz de Cristo.Y de esa manera, con un corazón lleno de gracia, poder ser reflejo de ese amor Divino, para proyectarlo en esta navidad hacia los demás, con la inmensa alegría de sentirnos verdaderamente, hijos de Dios...
 

sábado, 5 de diciembre de 2020

Segundo Domingo de Adviento.- Mc 1, 1-8


 Domingo 6 de diciembre, ¿Que me dicen las lecturas del domingo?

En Isaías 40, leemos: “¡Consuelen a mi pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén…

A partir de este capítulo, apreciamos un segundo Isaías, que le habla al pueblo desterrado en Babilonia, dándole esperanza  porque ya pagaron  sus culpas. Les dice que preparen sus corazones para  recibir a Dios. Ya que desde Judá, Jerusalén y Sion, se anunciará sin temor:” ¡Aquí está tu Dios!” 

San Pedro en su segunda carta nos advierte, que el Señor llegara como un ladrón, en forma inesperada y la tierra y todo lo que se encuentra en ella, será consumida por el fuego.

 Pero además nos dice, que el Señor es paciente y espera que todos nos podamos convertir. Y así esperar su venida, con una conducta santa y piadosa. Viviendo de tal manera, que Él nos encuentre en Paz, sin mancha y sin ningún reproche, para poder recibir la promesa de una tierra nueva, y un cielo nuevo, donde habitara la justicia.

Marcos nos habla en este el evangelio, de Juan Bautista. Él es quien allanará los caminos para la venida del Mesías y preparara los corazones de los habitantes de toda Judea y de Jerusalén, con el bautismo en el rio Jordán, para el perdón de los pecados. Pero nos dice también, por boca del Bautista, que él no se merece desatar la correa de sus sandalias y que será el Mesías, quien bautizará en el Espíritu Santo.

El hilo conductor de estas lecturas, es la preparación de nuestros corazones a recibir al Señor en esta Navidad. Sacar de nuestro interior esas  cargas pesadas que no nos permite, acunar al niño Dios.

Esa preparación nos ayuda a predisponernos a vivir este tiempo, con profunda contemplación y caridad. Ya que no podemos dejar de destacar, que cerramos este 2020 tan especialmente distinto a los demás. Que nos ha mostrado, tanto las miserias, como el compromiso de muchos, a compartir y a pensar en los que la están pasando mal, los más vulnerables.

Pidamos a nuestra Madre que nos guie de cerca, para que no perdamos de vista ese camino de preparación para la llegada del Señor y que ese camino se encuentre, empedrado de buenas obras llenas de amor fraterno hacia los demás.

Amen.