
¿ QUE ME DICEN LAS LECTURAS DE ESTE DOMINGO?
- DOMINGO 16 DE AGOSTO DE 2020-
ALELUYA!
Jesús proclamaba la Buena Nueva del Reino y sanaba todas las dolencias de la gente...
ALELUYA!
Vemos en la primera lectura del Profeta Isaías, escrita por el siglo II A.C, como el Señor pone de manifiesto la universalidad del pueblo de Dios. Señala que quienes cumplan los mandamientos y practiquen la justicia, serán salvados y que los extranjeros que se unan, amándolo y sirviéndolo, serán conducidos por Él a su santa montaña, y los colmará de alegría en su casa de oración. Por que su casa sera llamada, casa de oración para todos los pueblos.
Aquí me permito hacer un comentario personal. Por que me sentí trasladado a Jerusalen, ese hermoso lugar de oración, su montaña Santa. Donde hoy conviven las tres religiones monoteístas, que tienen como padre de la Fe a Abraham. Es allí donde rezan Judíos, Cristianos y Musulmanes. Pero nosotros sabemos que Jesús, nuestro Redentor, es el único que nos conduce al Padre. El es el camino , la verdad y la vida.
En la carta a los Romanos, vemos expresado por Pablo nuevamente , los temas de la libertad y de la misericordia de Dios. Les hace ver, que con su cambio de actitud, (de ignorarlo a adorarlo), les trajo aparejada la misericordia Divina, y hace el paralelismo con el pueblo hebreo, que en su mayoría rechaza al Mesías. Desde ese lugar, Pablo se pregunta, si de igual manera, el reconocimiento, y la reintegración de Israel ¿No sera un retorno a la vida? Porque los Dones y el llamado de Dios son irrevocables. Y concluye diciendo,que Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener Misericordia de todos.
El evangelio de Mateo, nos sitúa en Tiro y Sidón, lugar a donde se dirige Jesús con sus Apóstoles. Es allí que una mujer cananea los sigue gritando: "!Señor hijo de David, ten piedad de mi¡ y Jesús nos sorprende con su respuesta, "Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del Pueblo de Israel" y la mujer responde postrándose ante Él, y le dice, "Señor socórreme".
Ese clamor de quien es consiente de su desgracia y limitación, pero insiste, para que el Señor ponga su atención en ella y pueda ver que tiene depositada todas sus esperanzas en Él.
En ese momento, Jesús le dice:"Mujer que grande es tu fe"y la Misericordia Divina toca a esa mujer, sanando a su hija.
Con este signo, el Señor nos vuelve a demostrar, que a todos nos puede alcanzar la gracia, que todos somos dignos de ser alcanzados por su misericordia. Está en nosotros amarlo, el querer que Jesús dirija su mirada ante nuestra insistencia y sobre todo, para que pueda ver en nosotros, nuestra entrega, nuestra esperanza y nuestra humilde fe depositada en Él.
Por eso te pedimos Santa Madre, que intercedas ante tu hijo muy querido, para que aumente nuestra fe, nuestro compromiso y entrega, para poder llegar mediante su Gracia, a todos aquellos que ignoran ese amor de Dios, recibido a través de su único hijo, Jesucristo, Salvador del mundo. Y así todos, poder alcanzar la misericordia Divina...
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